¡¡¡¡ Hola a todos !!
Sin duda esta entrada me hace especial ilusión ya que está dedicada a mi pueblo, más concretamente al museo que alberga.
Gargallo (Teruel) es un pequeño pueblo a escasos kilómetros de Alcorisa o Calanda (seguro que muchos lo ubican mejor así) situado en plena Carretera Nacional 211. Como muchos lugares, tuvo un periodo de mayor esplendor, algo que se veía constatado también en el número de habitantes, pero a lo largo de los años y debido a diferentes causas, la población ha ido reduciéndose hasta día de hoy, contando con poco más de 100 habitantes.
Que decir de mi pueblo, sólo tendría buenas palabras, pero estoy segura de que todo aquel que lo pueda visitar y se deje caer por aquí, estará de acuerdo conmigo.
Como podéis imaginar es un pequeño pueblo con muy pocos habitantes, pero lo positivo es que todos estamos dispuestos a sacarle el mayor partido, creo que queda muy constatado solo con recorrer sus acogedoras y bien cuidadas calles, incluso con todos los atractivos con los que cuenta. Y a esto quiso contribuir uno de sus vecinos, Miguel Gargallo. Conocido mayormente por ser el máximo responsable del Grupo Gargallo, que cuenta a día de hoy con 19 hoteles y otras empresas de diversos sectores repartidas por territorio aragonés y Cataluña.
Miguel, como muchos de sus vecinos, ha tenido siempre gran apego y cariño hacia su pueblo, y la forma de poder plasmarlo ha sido creando un Museo donde dejar su huella y también como forma de dinamizar Gargallo y la comarca, formando así otro atractivo turístico digno de visitar y que además ha originado dos puestos de trabajo.
Se trata de una antigua casa del siglo XVII distribuida en cuatro plantas y en la que se han invertido aproximadamente unos 1,2 millones de euros para reconvertirla en centro de interpretación de la Guerra Civil y de las antiguas costumbres aragonesas.
Cada una de las plantas se reviste con diferentes objetos sumando en su totalidad unos 3000, adquiridos en diferentes ferias de antigüedades y a particulares por el mismo museo.
En la planta baja, además de la pequeña tienda con la que cuenta, se accede a dos pasadizos, uno como refugio aéreo y otro convertido en bodega.
En la primera planta podemos encontrar la reconstrucción de una cocina y un salón de época, todo cuidado hasta el más mínimo detalle, aunque perfilado más bien a familias de clase media- alta, básicamente para poder mostrar más objetos, por que si se hubieran limitado a una familia de la zona durante los años 20, desgraciadamente no podrían haber mostrado prácticamente nada. Además de una pequeña sala dedicada al artífice de la Casa Museo, Miguel Gargallo, donde se proyecta un pequeño documental sobre su trayectoria profesional.
En la segunda planta observamos desde una colección de monedas y billetes de diferentes partes del mundo, hasta sombreros, monederos o máquinas de coser. Desde aquí también podemos acceder a la reconstrucción de un dormitorio de época y al exterior, donde dentro de un edificio anexo encontramos el antiguo horno del pueblo, desactivado entre 1915- 1920, acompañado de un gran numero de objetos y artilugios de labranza.
La colección de diferentes cerámicas y aldabas se sitúa en la tercera planta, y desde aquí accedemos a la cuarta y última, dedicada íntegramente a la Guerra Civil, mapas, planos carteles de propaganda,… todo ello de ambos bandos. Así como otra parte donde localizamos uniformes, armas, máscaras antigás, cascos…..
Sin duda este edificio es un gran vestigio de la historia. Sus objetos pueden resultar algo más conocidos para algunos de los visitantes, pero sin duda la mayoría desconocidos y curiosos para el resto. Aconsejo a todo aquel que tenga un poco de tiempo el poder visitarlo, por que es realmente sorprendente que un pueblo tan pequeño como Gargallo, pueda albergar un lugar de estas características.
Para poder visitar el museo, hay que concertar cita, permaneciendo abierto en horario habitual (10:00 a 13:30 y de 16:00 a 20:00) en fechas concretas y festivos. Además de pagar una minúscula cantidad de unos 3'50 euros, siendo gratuita para niños hasta los 10 años, y con una reducción para pensionistas y estudiantes.
Lo que sin duda no tiene precio, es poder conocer de una forma tan cercana y didáctica nuestra historia pasada, ya que al fin y al cabo, nosotros mismos hemos sido fruto de todo eso.
¡Nos vemos!
Páginas de interés:
Para poder visitar el museo, hay que concertar cita, permaneciendo abierto en horario habitual (10:00 a 13:30 y de 16:00 a 20:00) en fechas concretas y festivos. Además de pagar una minúscula cantidad de unos 3'50 euros, siendo gratuita para niños hasta los 10 años, y con una reducción para pensionistas y estudiantes.
Lo que sin duda no tiene precio, es poder conocer de una forma tan cercana y didáctica nuestra historia pasada, ya que al fin y al cabo, nosotros mismos hemos sido fruto de todo eso.
¡Nos vemos!
Páginas de interés:

